El otro día ví un pato blanco camino al colegio. Caminaba moviendo sus patitas "una a una, una a una" super lentito, sin ningún apuro. Me agaché y me quedé viéndolo un rato, y él mi miraba a mí. Estaba dentro de una casa, y el pobre, asustado avanzaba un paso y me miraba, avanzaba otro y lo hacía otra vez.
Al final se fue, y yo seguí mi camino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario